21 agosto, 2017

¿Qué debes tener en cuenta a la hora de comprarte unas zapatillas de deporte?

Comprar unas zapatillas nuevas para correr puede parecer sencillo y fácil a priori, pero nada más lejos de la realidad. Elegir bien el calzado es esencial si queremos evitar ampollas, uñas negras, esguinces y otras lesiones frecuentes del corredor.

Existen muchos factores que hay que tener en cuenta a la hora de valorar los modelos de zapatillas que, al final, nos llevarán a tomar una decisión que cubra todas nuestras necesidades. Te contamos cuáles son los siete aspectos básicos en los que debes fijarte antes de comprar unas zapatillas de deporte para correr.

  1. Conoce tu pisada: todos no tenemos la misma técnica al correr , por lo que el primer paso es realizar un estudio de la pisada. A través de este análisis podremos determinar si apoyamos más con la punta, con el talón o con alguno de los laterales del pie, además de comprobar si nuestra pisada es supinadora (terminamos el impulso del pie apoyando sobre el dedo meñique), pronadora (sobre el dedo gordo) o neutra (con apoyo central). Este estudio lo ofrecen en algunas tiendas, pero también podemos acudir a especialistas en podología deportiva.
  2. ¡Una talla más por favor!: cuando corremos el pie se mueve hacia delante varios milímetros, por lo que es muy importante que nuestros dedos no toquen la punta de la zapatilla. De esta forma, evitaremos ampollas y uñas negras. Según los expertos, las zapatillas deben ser media o una talla superior a nuestro número habitual.
  3. Atentos al tipo de superficie: no es lo mismo correr por ciudad que en el campo. A ello, además de nosotros, se tendrá que adaptar nuestra zapatilla. Si nuestro objetivo es disfrutar del running en plena naturaleza, debemos utilizar un equipamiento resistente que sujete bien nuestro tobillo. Mientras que, si somos alma de ciudad debemos tener en cuenta que en este entorno las zapatillas de deporte se desgastan más por lo que debemos premiar la resistencia.
  4. El peso marca el modelo: hay una clara diferencia en nuestra manera de correr si pesamos 60 o 90 kg. Por encima de 80 kg, nuestras articulaciones sufren considerablemente por lo que debemos priorizar un modelo de zapatillas que tenga una buena amortiguación. Puedes reforzar la amortiguación de manera adicional con el material NOENE, un elastómero de alta tecnología que absorbe y disipa las ondas de choque que se producen en cada impacto en un 92%.
  5. Muchos Kms, corta vida: toda zapatilla tiene una vida útil. Cuanto más corremos, más rápido “morirá” la tecnología de nuestro calzado y con ello llegarán las lesiones. Los 800 km suele ser el nivel fijado por las marcas a partir del cual tus pies están expuestos, pero hay algunas que incluso pueden llegar a 1.000 km.
  6. ¿Para competir y/o entrenar?: no es lo mismo una zapatilla para competir y entrenar, que solo para competir. Si únicamente queremos tener un modelo para competir, podemos arriesgar y buscar una zapatilla menos amortiguada con lo que ganaremos velocidad. Mientras, si nuestro calzado tiene que servir para ambas cosas, debemos primar el entrenamiento frente a la competición.
  7. ¡No caigas en la tentación!: por muy de moda que esté el último modelo de una marca, debemos evitar comprar una zapatilla por impulso. Al menos no para practicar running. Nuestros pies y nuestra pisada nada tiene que ver con la de deportistas famosos o con los modelos del momento, por lo que debemos siempre tener presente que el calzado además de ser bonito debe ser saludable para nuestros pies.

Estos siete consejos pueden ayudarte a orientarte, pero lo importante es probarte varios modelos para ver que sensaciones transmiten a tu pie. Debes consultar cualquier anomalía y descartar cualquier modelo si no estás seguro. ¡La salud de tus pies y de tu cuerpo es lo primero!