12 enero, 2018

Ponte en forma: 10 motivos para practicar el running

Ponerse en forma, perder peso, dejar de fumar/beber, pasar más tiempo con familia/amigos, o aprender algo nuevo, son sin duda algunos de los propósitos de Año Nuevo más habituales. ¡Y practicar running te permite cumplir con la mayoría de ellos! Con una sola actividad, salir a correr, puedes cuidar tu salud física y mental o propiciar las relaciones sociales.

Ponte en forma: 10 motivos para practicar running

En este artículo te explicamos los beneficios de practicar running de forma regular y te damos consejos para iniciarte en el running y establecer tus propios objetivos.

Por tu salud

A continuación detallamos algunas de las virtudes de practicar running de forma regular. Recuerda que si padeces alguna enfermedad importante debes consultar y seguir los consejos de tu médico antes de empezar.

1. Beneficios para el sistema cardiovascular

Practicar running disminuye considerablemente el riesgo de padecer enfermedades coronarias. Como ejercicio aeróbico regular, reduce los niveles de LDL (el llamado “colesterol malo”), disminuye también la presión arterial, el riesgo de trombosis y los marcadores de inflamación asociados a la aterosclerosis.

2. Disminuye el riesgo de diabetes y ayuda a prevenir la aparición de cáncer

Los ejercicios aeróbicos como el running mejoran el control de la glucemia, aumentan la sensibilidad a la insulina y de esa manera se previene la aparición de la Diabetes Mellitus de tipo 2.
Por otra parte, y según informaciones certificadas por la American Society of Clinical Oncology (ASCO)(*), las investigaciones muestran que las personas que hacen actividad física de manera regular parecen tener un menor riesgo de cáncer de colon o de mama, entre otros.

Además, algunos profesionales en medicina apuntan también que practicar ejercicio durante el tratamiento de cáncer no solo es seguro sino que también puede tener beneficios para la salud del paciente. Si éste es tu caso, te recomendamos consultar con tu médico para ajustar la actividad física a tus circunstancias.

3. Fortalece los huesos

Muchos expertos alertan que los deportes de impacto como el running pueden ser perjudiciales para el cuerpo si se sobrecargan articulaciones, músculos y tendones. El uso de plantillas con material absorbente y amortiguante reduce el impacto que recibe el cuerpo al correr.

Por otra parte, investigaciones realizadas(*) permiten afirmar, aunque de forma general, que practicar ejercicio puede reducir el riesgo de fractura ósea. Se apunta que el entrenamiento debería realizarse entre 2-3 veces a la semana y debería incluir 15-60 minutos de ejercicios aeróbicos, como el running, y una serie de estiramientos.

En la prevención de la osteoporosis, los ejercicios de alto impacto como el running son importantes en el sentido que tienen el mejor potencial para mejorar la BMD (bone mineral density) o densidad ósea, mientras que se recomiendan ejercicios de impacto bajo-medio (step aerobics o intermittent jogging) para las personas no habituadas al deporte o mayores de 50 años.

Atención al dato: 1 de cada 3 mujeres, y 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años sufrirán al menos una fractura osteoporótica en su vida.

Además, al practicar running al aire libre y estar expuestos a la luz del sol, se favorece la síntesis de vitamina D, otra de las aliadas para prevenir la osteoporosis.

4. Beneficios para el sistema respiratorio

Al correr de forma regular, el cuerpo se va adaptando y va adquiriendo resistencia y capacidad pulmonar. Incluso las personas que tienen dificultades respiratorias por asma mejoran sus constantes con el running.

5. Mejora la actividad cerebral

Correr mejora la actividad neuronal y la multiplicación de las conexiones neuronales. Eso significa que se amplía así nuestra actividad y capacidad intelectual. Además, con la mejora de nuestra actividad cognitiva, se reduce también el riesgo de demencia y de padecer enfermedades como el Alzhéimer.

Por tu bienestar

Como hemos visto anteriormente, practicar running nos permite disfrutar de la vida en mejores condiciones de salud. Por si ello no fuera suficiente, correr de forma regular también mejora nuestra calidad de vida en el sentido que…

6. Favorece el descanso

La actividad física y el cansancio que se deriva de ella ayuda a conciliar el sueño.

7. Combate el estrés y la ansiedad

Al practicar deporte se favorece la segregación de endorfinas, las llamadas “hormonas de la felicidad”, las responsables de la sensación del placer y la calma.

8. Ayuda a controlar el peso

Correr aumenta el gasto calórico del día y contribuye a disminuir la grasa corporal (incluso la que se acumula generando la celulitis).

9. Aumenta la autoestima

A medida que ganamos fondo y agilidad, también con los cambios a nivel estético, ganamos también confianza en nosotros mismos.

10. Favorece la socialización

A pesar de que pueda tratarse de un deporte individual, el running mueve a muchísima gente y permite compartir entrenamientos, experiencias o carreras con otras personas que lo practican.

Y para ayudarte en tu intento, 5 consejos para empezar a correr (y conseguir todo lo que te propongas)

Como decíamos, el cambio de año es un momento ideal para hacer balance y plantearse nuevas metas. Nuevos objetivos para, precisamente, acabar el año que empieza todavía más felices y orgullosos.

No obstante, es muy habitual que los famosos propósitos de Año Nuevo queden en eso, en simples propósitos que repetimos años tras año porque rara vez consiguen cumplirse. ¿Por qué desfallecemos tan rápido, o sin siquiera intentarlo? La mayoría de buenos propósitos son deseos, sueños, conceptos vagos y ambiguos. Lo que debemos plantearnos son las llamadas metas SMART, por sus siglas en inglés:

1. S (specific): Los objetivos deben ser específicos, concretos. Tenemos que cambiar el “voy a empezar a practicar running” por “voy a salir a correr los lunes, los miércoles y los viernes al salir del trabajo”.

2. M (measurable): Los objetivos deben poderse medir, de manera que podamos evaluar objetivamente si los estamos cumpliendo o no. “¿Estoy practicando running como me había propuesto?” es muy difícil de medir mientras que si al llegar a domingo nos preguntamos “¿He ido a correr 3 veces esta semana?” la respuesta es clara y concisa.

3. A (achievable): Los objetivos deben ser algo que realmente podamos hacer. Si no puedo salir a correr 3 días al salir del trabajo, tengo que plantear alternativas: cambiar las rutinas en casa, salir a correr por la mañana…

4. R (realistic): Los objetivos deben ser realistas. Si empezamos a practicar running no podemos proponernos correr una maratón en 3 meses.

5. T (time targeted): Los objetivos tienen que tener una fecha límite. Ejemplo: “Voy a practicar running y empezaré el lunes 8 de enero”.

¡Cambia las buenas intenciones por objetivos o metas concretas y pasa a la acción! Estamos aquí para ayudarte a prevenir lesiones y sacar lo mejor de ti.

 

 

(*) Referencia a los estudios citados:
– American Society of Clinical Oncology (ASCO): https://www.cancer.net/es/desplazarse-por-atención-del-cáncer/prevención-y-vida-saludable/actividad-física-y-riesgo-de-cáncer
– Non-pharmacological management of osteoporosis: a consensus of the Belgian Bone Club (2011): https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs00198-011-1545-x